Ara que ja s’han acabat les vacances, toca fer balanç del que ha anat bé i del que no ha anat bé.
A qui no li ha passat mai que li anul·len una excursió a mig viatge? O bé que l’hotel que havies contractat no es sembla en res a les fotos que hi sortien a Internet?
Doncs bé, ahir al matí, al programa de RAC1 “El Món a RAC1” van tractar tots aquests temes i molts més amb l’advocat especialitzat en turisme Dan Miró.
Podreu trobar el podcast del programa AQUI (la secció de turisme comença a partir de minut 20 i mig)
Bueno, por circumstancias varias del viaje, no hemos podido escribir mas entradas en el blog, pues hasta llegar a Bali no teniamos a mano ninguna conexiona a Internet, y al llegar a Bali, lo que no tivimos fue tiempo.
Ahora mismo estamos en el aeropuerto de Jakarta, de vuelta a casa previo paso por Singapur, Istanbul y 32 horas despues espreamos llegar a Barcelona (nosotros y las maletas).
Asi que aqui acaba nuestra aventura indonesica. Prometo una serie de entradas mas extenas y con documentacion grafica sobre todas las etapas del viaje, en breve.
Ha sido un trekking espectacular. Empezamos a andar por un caminito, tipo pista forestal, ancho, facil, bien… Al par de kilometros el tema empezo a cambiar. El camino se fue estrechando, la vegetacion se fue cerrando, como llevaba lloviendo un par de dias todo el camino estaba embarrado, pero al dejar esa especie de pista, el tema se complico. Empezaron los resbalones y por suerte solo hubo una caida (aunque de ninguno de nosotros dos).
Pero el tema no acababa ahi. Llegamos a los arrozales, o lo que es lo mismo, un camino de dos palmos de ancho donde a un lado tienes un arrozal (o sea, agua, mas barro, sanguijuelas y alguna que otra anguila) y al otro lado tienes otro arrozal pero un par o tres de metros mas abajo. Todo aderezado con bufalos de agua pululando por el camino. No esta mal, eh? Pues ahora imaginaros que en medio de este panorama se pone a llover…
La verdad es que contado asi, suena como un pequenho infierno, pero debo decir que los paisajes que pudimos ver, y los pueblos por los que pasamos (eso no lo he dicho, pero entre arrozal y arrozal habia pueblecitos Toraja de 5 o 6 casas) son impresionantes. Jamas me habia sentido tan inmerso en la naturaleza como alli, en medio de la nada y con barro hasta las rodillas, pero nada de eso importaba en ese momento.
A medida que avanzavamos en el camino, cada pueblo estaba mas escondido y la gente cada vez se asombraba mas al vernos. Esto es una cosa bastante sorprendente de la region. No estan acostumbrados a los turistas y para ellos somos una atraccion de feria. Se nos quedan mirando atontados y a la que los saludas o sonries, alucinan. Empiezan a reir o a taparse la boca (eso las mujeres, como si les diera verguenza). Les encanta que les hagas fotos, y si te pones tu con ellos entonces ya flipan. “Terima Kashi, Terima Kashi,…” te dicen, quew significa gracias en lengua Bahasa.
Bueno, pues tras 7 horas de caminata, llegamos a nuestro destino, un pueblo en lo alto de una colina donde pasariamos la noche.
Yo llego el primero al pueblo, pero los demas me alcanzan rapidamente. Contamos: 1,2,3,4,5,6,7,8 y 9,… Falta Alguien!!!!!!! ARGGHHHH!!!!!. Nos hemos dejado a uno por el camino!!!!! A ver, quien falta: Jose (el mazas del grupo). Bueno, nada, nos esperamos que seguro que ahora llega. Se habara parado a hacer fotos.
Y si, llego, solo que como una hora mas tarde!!!. Realmente se habia perdido, y se habia desviado tres pueblos (literalmente). Al final todo quedo en unas risas. Cenamos, partida de dados, y a dormir.
La vuelta fue un poco mas connhazo, pues la mitad del camino era por una pista asfaltada y claro, no tiene tanto glamour .
Manhana nos espera un rafting, asi que estad atentos que si puedo intentare colgar las fotos (aunque la connexion es bastante mala, vere a ver que puedo hacer)
Seguimos con nuestra aventura indonesica, ahora ya por el corazon del pais. Estamos en la ragion de Toraja, concretamente en Rantepao. Solo nos costo 10 horas de viaje embutidos en unas furgonetas. Las carreteras y la maneras de conducir merecen un post a parte, que ya documentaremos debidamente.
Llevamos en la region 3 dias y la verdad es que vale mucho la pena. Mucha naturaleza, y unas costumbres que a nosotros nos chocan mucho. Tienen muy arraigada la cultura de la muerte. Hemos visitado infinidad de tumbas y mausoleos de lo mas variopinto.
Concretamente hoy hemos estado en un funeral, que parecia la fiesta mayor del pueblo. Musica, risas, fiesta y sacrificios de animales. Bastante friki todo, la verdad…
Por la tarde hemos visitado mas tumbas: tumbas en cuevas al mas puro estilo Indiana Jones. Huesos y calaveras esparcidos por todas partes, alli, en medio del camino. Ni sacado de una novela de terror…
Bueno, manhana partimos de trekking y estaremos 3 dias por la selva incomunicados, asi que el siguiente post sera de aqui a unos dias…
Hasta entonces, seguiremos documentandonos para el siguiente post.
Hace mucho, mucho tiempo que no escribo en el blog (las excusas de siempre, que si el trabajo, que si no tengo tiempo,…) pero la ocasion lo merece, pues estamos en Indonesia!!! Y que mejor manera de volver a escribir que explicando las experiencias “on-line”
Llegamos hace dos dias, y tras hacer una noche-puente en Jakarta, ahora mismo estamos en Yogyakarta. De momento, mucho calor (humedad mas bien) y muchas motos. Nos han contado que en todo el pais hay unos 40 millones de motos, ahi es nada…
Estamos alojados en el hotel Puri Arth (http://www.puriarthahotel.com/main/), que la verdad pinta muy bien. Esta bastante centrico y la gente es muy amable. De hecho, por lo que hemos podido ver, aqui todo el mundo es muy amable. Todos sonrien y si se te acercan para pedirte algo y les dices que no, pues otra sonrisa y media vuelta (igualito igualito que en Marrakech, donde estuvimos hace poco).
La anecdota de hoy ha sido la comida. Nos hemos metido en un garito donde habia mucha gente local comiendo. Somo un grupo de 10 y hemos pedido 8 raciones de pollo (tampoco estabamos para muchos inventos). Pues bien, al traer la comida, nos han servido un plato con 4 trocitos de pollo (mas bien pequenhos). Hemos pensado que esto era una racion, y que faltaban las otras. Para que no se enfriase, he empezado a comer la mia. La risa ha sido cuando nos hemos dado cuenta que ese plato era para 4 personas!!!! Yo ya me habia comido mas de la mitad!!!! Despues de unas risas nos ha tocado pedir otras raciones de pollo, pues con eso solo daba para uno. Al final hemos tenido que pedir 27 raciones para quedarnos mas o menos bien!!!!!
Al pedir la cuenta tambien haa sido divertido: 27 raciones de pollo, 10 raciones de arroz, 8 colas y 2 aguas, total: 250.000 rupias, o sea, 2,5 euros por persona!!!!! no nos lo podiamos creer.
Depsues de esto, hemos ido al hotel a descansar un poco (a ver si se pasa el jetlag este).
Ahora vamos a intentar centar algo, a ver que tal la experiencia!!!!
¿Teneis algun momento especial durante el dia?¿ Ese momento que tiene un “noseque” que te hace sentir tranquilo?
En mi caso este momento es lo que en Menorca llaman “s’hora baixa”, el atardecer. Me gusta disfrutar de este momento en el que todo parece detenerse hasta que el Sol desaparece en el horizonte. Me gusta especialmente disfrutar de este momento cuando estoy de viaje, que es cuando realmente tengo tiempo para disfrutarlo plenamente. Por eso os propongo las 10 mejores puestas de sol que he visto hasta la fecha.
Para hacerlo más interesante, serà como una cuenta atrás, del 10 al 1. Ahí van:
10.- Aeroport del Prat, Prat de Llobregat (Barcelona): Punto de partida de casi todos mis viajes.
Aeroport de Barcelona
9.- El Malecón, La Habana (Cuba): Uno de los lugares más concurridos de La Habana cuando empieza a caer el sol.
El Malecón - La Habana
8.- Pisa, Italia: El sol se pone tras los edificios, dándoles unas formas y colores que parecen irreales.
Pisa
7.- Cala Blanca, Menorca (España): Pequeña cala justo por debajo de Ciutadella, en el extremo occidental de la isla. Quizás no el más bonito, pero si el lugar más tranquilo para ir a ver la puesta de Sol.
Cala Blanca - Menorca
6.- Playa de Valdevaqueros, Tarifa (España): Después de un día de Kitesurf, un chiringuito en la playa, una cerveza bien fría y el Sol escondiéndose tras la duna.
Playa de Valdevaqueros en Tarifa
5.- Cabo Neptuno, Cerdeña (Italia): Punto más occidental de la isla. Una buena recompensa después de subir los más de 500 escalones que llevan a su punto más alto.
Cabo Neptuno
4.- Lençois Maranhenses, Brasil: Un desierto de arena blanca salpicado de lagunas de agua dulce donde se reflejan los rayos del sol
Lençois Maranhenses
3.- Waitingi, Nueva Zelanda: Situado en la Isla Norte, justo en un extremo de Bay of Islands
Puesta de Sol en Waitingi
2.- Sobrevolando Hong Kong: Desde un avión todo se ve desde una perspectiva diferente.
Sobrevolando Honk Kong
1.- Duna Por-do-Sol, Jericoacoara (Brasil): Sencillamente la Puesta de Sol perfecta. Encima de una duna y entre el sol y tu sólo el mar. Por cierto, fue aquí donde por primera vez en mi vida pude observar con claridad El Rayo Verde
Duna Por-do-Sol
Aún y así, las mejores son aquellas Puestas de Sol que aún nos quedan por ver.
Aquellos que me conocéis, sabréis mi debilidad por Nueva Zelanda y lo que aquel viaje significó para mi. Hay un antes y un después de visitar aquel país tal y como lo hicimos. De manera que no es de extrañar que inaugure la sección de destinos con una serie de entradas sobre ese maravilloso país que es Nueva Zelanda.
Nueva Zelanda es un país formado por dos islas (Isla Norte y Isla Sur) situado justo en nuestras antípodas, con una flora y una fauna muy peculiares. La cultura original del país es la cultura Maorí, descendientes de las tribus polinesias procedentes de Tahití, Samoa y Hawai.
Pues bien, tras 26 horas de vuelo y dos escalas, llegamos a Auckland, principal ciudad de la Isla Norte aunque no su capital y lo primero que hacemos es ir a recoger nuestra nueva compañera: una autocaravana de la United Campervan, que nos acompañará durante los 18 días de viaje. Bajo mi punto de vista, esta es la mejor manera de visitar el país, pues te permite moverte con libertad sin tener que depender de hoteles ni tener un punto fijo de salida para tus visitas. Además el país está muy preparado para este tipo de viajes.
Autoracavana de la United Campervan
Solo estuvimos una tarde en Auckland, teníamos ganas de naturaleza, y no de grandes ciudades, de manera que sólo visitamos la Sky Tower. Con 328 metros, es la torre más alta del hemisferio sur y dispone de dos restaurantes desde los que se tiene una vista privilegiada de toda la bahía. Además el mirador dispone de suelos de cristal desde los que puedes observar una caída de 192 metros hasta el suelo. Por cierto, si en lugar de sólo ver la caída quieres experimentarla, por 50NZ$ puedes hacer SkyJumping y saltar de lo alto del mirador guiado por unos cables hasta el suelo.
Auckland Sky Tower
Suelo de cristal en la Sky Tower
Nos lanzamos a la carretera, rumbo norte, hacia Bay of Islands, allí está Waitangi una pequeña población donde ocurrieron los principales hechos históricos del naciminento del país, como por ejemplo, la signatura de su tratado de independencia, conocido como el Tratado de Waitangi. Tuvimos suerte y la visita la hicimos nosotros solos con el guia, no había nadie más. Ademàs el guia resulto ser nieto de un gran jefe tribal Maorí y por tanto nos pudo explicar ciertas cosas que, digamos, no salen en los libros. En el video podéis ver un canto espiritual Maorí que tradicionalmente se cantaba antes de entrar en un Marae (su lugar sagrado).
Waitangi
Después de la visita nos acercamos a Paihia desde donde salen barcos para avistar delfines y depende de como, hasta te dejan bañarte con ellos. Lamentablemente, entre el grupo de delfines que nos encontramos había una cría, de manera que los guías no nos dejaron meternos en el agua. Por lo visto en esta situación puede ser que la madre se estrese y deje de alimentar a la cría, por tanto, como más vale prevenir que curar, nos armamos con nuestras cámaras y les dedicamos un buen reportaje fotográfico.
Delfines en Paihia
Un poco más al norte está Waipoua Forest, un bosque de Kauris. Estos arboles, originarios de esa zona, pueden llegar a medir más de 50 metros. La verdad es que es muy espectacular y vale la pena perderse una rato por ese bosque. El árbol más impresionante es el Tane Mahuta, traducido literalmente como “El Señor del Bosque”, nada más y nada menos que 51 metros de altura. Casi nada….
The Lord of the Forrest - Tane Mahuta
Este fue el punto más al norte al que llegamos. Desde ahí fuimos bajando por la costa este, pasando por KeriKeri y Waitomo, pero nuestro destino real es Rotorua. Esta ciudad se encuentra situada en el centro de la Isla Norte y justo sobre una zona de gran actividad volcánica. Al llegar a esta ciudad te llaman la atención dos cosas: el olor a azufre y el vapor saliendo de las alcantarillas. En Rotorua no se puede dejar de visitar un Hangi, que es la cena tradicinal Maorí. Hay muchas empresas que organizan hangis. Normalmente empiezan sobre las 18:30 y acaban sobre las 21:00. La cena en si es el último punto de la velada. Antes de esto de ofrecen un espectáculo tradicional Maori compuesto de danzas tribales (ahí vimos nuestra primera Haka en directo), recreación de las costumbres Maoris y por último te explican la gastronomia Maori antes de cenar.
Haka Maori
Otro tema interesante de ver es un parque termal que queda muy cerca de Rotorua. Se trata del parque de Wai-o-tapu, donde un recorrido de unos 60 minutos te permite pasear entre charcas de lodo efervescente, humeantes cráteres de azufre y vistosos depósitos minerales. Entre estos últimos destacan la Champange Pool y la Artist’s Palette. Creo que la imágenes hablan por si solas. La entrada al parque no es gratuita, cuesta unos 27NZ$, pero vale la pena pagarlos.
Piscina de Champange
Abandonamos la zona de Rotorua rumbo sur y nos dirigimos al Tongariro National Park. Una extensión de 790 km2 que se extienden alrededor de un macizo formado por tres volcanes activos: Monte Ruapehu, Monte Ngauruhoe y Monte Tongariro. El lugar esta frecuentado en verano por excursionistas y en invierno por esquiadores. Existe una ruta llamada Tongariro Crossing que cruza el parque entero. Son unas 6 horas de camino que durante 19km cruza varios cráteres para llegar a una altura máxima de 1886 metros des de los que se puede observar perfectamente el Monte Ngauruhore, los Lagos Esmeralda y el Cráter Rojo.
Nosotros fuimos en Julio, que allí es el inicio del invierno, y hay que decir que para subir hasta el cráter tuvimos que atravesar alguna que otra pala de nieve. De todos modos no hay ningún problema. Pensad que como ya hemos comentado se trata de volcanes activos, de manera que si se tiene frío, lo único que hay que hace es… !!!sentarse en el suelo!!! Sí, está caliente. Es como sentarse sobre una toalla acabada de sacar de la secadora. Es sencillamente genial.
La ruta no es circular, y puesto que dejamos la autocaravana aparcada en un extremo del parque, no pudimos hace la ruta entera. Subimos por un lado, llegamos al punto más alto de la ruta y luego volvimos a bajar por el mismo camino.
Como nota curiosa, os contaré que de los tres volcanes que hay en el parque, sin duda el más famoso es el Monte Ngauruhoe. Este volcán, de la mano de Peter Jackson, se convirtió en El Monte del Destino de la trilogia de El Señor de los Anillos
Monte Ngauruhore
Y siguiendo con el tema Tolkien, como ya sabréis, las películas de El Señor de los Anillos fueron rodadas casi íntegramente en Nueva Zelanda. Pués bien, no muy lejos Rotorua, se encuentra Matamata, o lo que vendría a ser lo mismo Hobbiton. Durante tres años una granja de las afueras de Matamata, la Granja Alexander, se convirtió en el hogar de Sam, Frodo, Merry y Pippin, o sea en la Comarca. A día de hoy el set de rodaje se ha mantenido y por 58NZ$ se puede hacer una visita guiada por este lugar y hasta hacerte una foto en Bolsón Cerrado.
Hobbiton
Llegados a este lugar ya habíamos consumido la mitad de nuestro viaje, así que nos dirigimos hacia Wellington para coger el ferry que nos llevara a la Isla Sur, pero esto será otro día.
Si alguien está interesado en conseguir más información que no dude en contactar conmigo en este mismo blog.
En el vol de tornada del meu últim viatge, tot llegint la revista de l’aerolínea de torn, vaig descobrir un llibre que em va cridar l’atenció. S’anomena “La Geografia de la Felicidad” (ed. Grijalbo) del periodista americà Eric Weiner . En arribar a Barcelona me’l vaig comprar i fa poc que l’he acabat de llegir.
Portada de “La Geografía de la Felicidad”
En aquest llibre l’autor realitza una viatge per 10 països en els que pretén cercar la felicitat, o la manca d’aquesta. Paral·lelament, també realitza un viatge interior on analitza situacions emocionals que afloren a mesura que avança el seu viatge “exterior”. Aquesta barreja converteix el llibre en un entretingut viatge per les diferents cultures de tots els països que visita i pels diferents punts de vista sobre una de les discussions més antigues que existeixen: que és la felicitat?
Des dels Estats Units a Butàn, passant per Islàndia (sorprenentment un dels països més feliços del món), Suïssa, Moldàvia, Qatar o l’Índia i en tot moment acompanyat per filòsofs, escriptors, periodistes o simplement gent del carrer (em va agrada especialment una conversa que manté amb el seu guia a Butàn).
A nivell personal, m’ha agradat molt el fet que cada capítol nou comenci amb una breu frase que defineix què és la felicitat per als habitants de dels indrets visitats. Per exemple a Tailàndia, segons ell, la felicitat és “No pensar”. O a Moldàvia, on la felicitat és “Un altre lloc”. Tot plegat t’ajuda a entendre, o descobrir en el meu cas, cadascun dels països que surten al llibre.
Tot el llibre està escrit amb una bona dosis d’humor i sarcasme, però com a contrapartida cal dir que hi ha vegades que tira massa de tòpic i analitza les coses des d’un punt de vista massa a “l’americana” (resumir Holanda com un país de prostitutes, drogues i bicicletes podria ser un bon exemple).
Eric Weiner
En resum, un molt bon llibre, molt recomanable per a tots aquells que vulguin descobrir una altre visió sobre tots els països que recull el llibre. Jo personalment vaig afegir Islàndia a la meva llista de països a visitar en un futur proper.
Per acabar aquesta anotació us vull deixar les últimes paraules del llibre, que crec descriuen molt bé com està escrit aquest llibre i quina és la seva intenció:
«No soy un filósofo, así que voy a soltarlo sin más: el dinero importa, pero menos de lo que creemos y no en el sentido en que pensamos. La familia es importante. También los amigos. La envidia es tóxica, como lo es el pensar demasiado en cualquier cosa. Las playas son opcionales. La confianza y la gratitud no lo son. Diez países recorridos. Y dentro de la mochila, una brújula que no apunta al Polo Norte sino a un destino con más magnetismo: ¿dónde se encuentra la verdadera felicidad?»